Entre santos y oraciones
sonrisas y lloros,
disgustos y alguna alegria,
consejos penosos,
conclusiones de otro paneta,
pocos aprendidajes y muchos gastos;
solo puedo decir:
Que se pase ya, por favor,
que ya no me acuerdo si me llamo Jorge,
o si la A es la correcta,
la B no o todas la anteriores...
son falsas.